Es
sin duda un parador sobrio pero hermoso y además ideal
para descansar. El edificio está rodeado por un jardín
con arboleda, pues al igual que en otros paradores el jardín
es parte fundamental de la oferta de estos alojamientos.
Siguiendo también la filosofía muy acertada
de todos los paradores el edificio se restauró a partir
de lo que fue un castillo palacio que tuvo entre sus huéspedes
a Carlos V. Su categoría es de cuatro estrellas y ofrece
tres salones sociales, piscina y zona de juegos infantiles.
Las habitaciones se disponen en torno al patio central del
castillo, todas cuenta con minibar, televisión, calefacción
y aire acondicionado. Hay 43 habitaciones dobles y 10 individuales.
En el parador no se admiten animales de compañía. |